© Hildesheim Marketing, foto Maria Brinkop

Cenar y salir

El gran placer

Una cosa está clara: un paseo por el centro de Hildesheim es una delicia para gourmets y entendidos. Aromas tentadores emanan de los acogedores restaurantes en las callejuelas y plazas, y el aroma a café recién tostado impregna el aire. Tanto lugareños como visitantes tienen una amplia selección; la ciudad ofrece tantos establecimientos excelentes y acogedores que será difícil seguir probándolos todos. Consejo: Descubra algunos de los puntos culminantes gastronómicos en un recorrido culinario a pie, donde un guía con traje tradicional le contará historias fascinantes sobre la vida en la ciudad catedralicia en tiempos pasados, y podrá experimentar la diversidad culinaria en varias paradas del camino. No se pierda las especialidades regionales como la cerveza artesanal o el ron de Hildesheim, ni un paseo por uno de los mercados semanales. Allí podrá comprar ingredientes de alta calidad, a menudo de producción sostenible, para probar en casa recetas típicas de Hildesheim, como el pumpernickel local, un pan sabroso, crujiente y con sabor a nueces que no debe confundirse con el pan negro de masa madre del supermercado.